Infecciones respiratorias aumentan en menores de cinco años y pueden complicarse rápidamente en lactantes.
Radiación ultravioleta sigue presentándose en días nublados y obliga a mantener la protección de la piel.
Aunque el Instituto Meteorológico Nacional de Costa Rica prevé un inicio de la época lluviosa menos marcado de lo habitual, lo cierto es que el país ya está experimentando las primeras lluvias. Ante este escenario, especialistas advierten que las condiciones propias de esta temporada inciden en la salud.
El Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica hace un llamado a la población a no bajar la guardia y a reforzar medidas de prevención en el hogar y centros educativos, especialmente en niños y otras poblaciones vulnerables.
“Las lluvias no tienen que ser constantes para generar efectos en la salud. La combinación de humedad, cambios en la temperatura y variabilidad en las precipitaciones favorece la circulación de virus respiratorios y el aumento de afecciones en la piel, con mayor impacto en niños pequeños y personas con factores de riesgo”, señaló el doctor Dr. Elliott Garita Jiménez, presidente del Colegio de Médicos y Cirujanos.
Durante esta época, las infecciones respiratorias tienden a aumentar en la población infantil. La doctora Julia Fernández Monge, pediatra y miembro de la Asociación Costarricense de Pediatría ACOPE, explicó que los menores de cinco años son los más afectados, principalmente por virus como el rinovirus, el metapneumovirus y el virus respiratorio sincitial.
Advirtió que, aunque muchos de estos cuadros inician de forma leve, pueden complicarse en lactantes —especialmente menores de seis meses— o en niños con antecedentes alérgicos o asma.
“En los más pequeños, estas infecciones pueden evolucionar rápidamente. Signos como dificultad para respirar, cambios en la coloración de la piel, fiebre persistente o decaimiento son señales de alerta que requieren atención médica inmediata”, indicó la Dra. Fernández Monge.
También recordó que el contagio suele darse en entornos cercanos, por lo que recomendó mantener a los niños enfermos en casa mientras se recuperan, reforzar el lavado de manos, sostener la lactancia materna cuando aplique, asegurar la vacunación al día, aplicar la técnica correcta para el tosido y estornudo y promover espacios ventilados en centros educativos.
Cuidado con la piel
Las condiciones de humedad también impactan directamente la salud de la piel. A esto se suma un error frecuente durante esta temporada de asumir que los días nublados reducen la exposición al sol, cuando la radiación ultravioleta puede atravesar las nubes entre un 70 y un 80 por ciento.
La doctora Orietta Mata Jiménez, presidenta de la Asociación Costarricense de Dermatología (Asoderma), explicó que el principal impacto en esta época se relaciona con la humedad constante y sus efectos sobre la piel.
“La humedad sostenida favorece la proliferación de bacterias y hongos. Durante esta época vemos más infecciones como impétigo, foliculitis y tiñas, así como brotes de dermatitis, acné y eccemas. La piel se macera, se debilita su barrera natural y se vuelve más vulnerable, especialmente en zonas de pliegues como axilas, en la zona de la ingle o entre los dedos”, explicó la Dr. Mata Jiménez.
Entre las principales recomendaciones está secar bien la piel después del baño, especialmente en pliegues, evitar permanecer con ropa húmeda, preferir telas como el algodón y no automedicarse ante lesiones. También se aconseja consultar cuando una lesión no mejora en pocos días, se extiende o presenta secreción, inflamación o picazón intensa.
El comportamiento atípico en el arranque de la temporada no elimina riesgos, pero sí puede hacerlos menos evidentes, por lo que, para los especialistas, el punto crítico es cuando los cambios pasan desapercibidos y con ello, aumenta la posibilidad de que los casos crezcan sin una respuesta temprana.


