El Laboratorio de Investigación en Ciencias Experimentales (LICE), de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), impulsa un proyecto que busca transformar la crisis nacional de residuos en una oportunidad de sostenibilidad.
Según datos del Ministerio de Salud, a abril de 2026, Costa Rica enfrenta una emergencia ambiental: cada ciudadano genera más de 400 kilogramos de basura al año, lo que equivale a más de 1,6 millones de toneladas de residuos ordinarios.
Los principales rellenos sanitarios del Gran Área Metropolitana —La Uruca y Aserrí— reciben juntos unas 2.600 toneladas diarias y se encuentran al borde de la saturación, la Uruca podría cerrar entre marzo y abril de 2026 y Aserrí en septiembre, lo que dejaría al país sin capacidad suficiente para disponer los desechos.
En este contexto, el proyecto de la UNED titulado “Diseño de metodologías de fermentación, a partir de hongos en estado sólido de residuos orgánicos agroindustriales, para la producción de setas comestibles, bioinsumos y biomateriales”, propone una alternativa científica y sostenible para reducir la presión sobre los rellenos sanitarios.
El coordinador e investigador del LICE, Ronald Sánchez Brenes, explicó que todos estos residuos que se manejan en los hogares costarricense se han convertido en una problemática ambiental:
“Lo que hacemos en este proyecto es conectarlos con un proceso biotecnológico, utilizando hongos que nos permiten degradarlos y transformarlos en productos de valor agregado”, dijo.
El profesional agregó que en la actualidad se trabaja en colaboración con la Municipalidad de Pérez Zeledón, que cuenta con un sistema de recolección clasificada, lo que garantiza que los residuos lleguen en condiciones óptimas al laboratorio.
Y enfatizó que el proyecto busca transformar un problema cotidiano en una oportunidad de innovación. Con los Trichodermas, “generamos bioinsumos que mejoran los suelos; con los hongos Pleurotus producimos alimentos frescos y nutritivos”, explicó.
Y detalló que:
“Con los Ganodermas elaboramos biomateriales que pueden sustituir plásticos de un solo uso. “Estamos brindando soluciones concretas para la agricultura, la industria y el medio ambiente, integrando ciencia y sostenibilidad en beneficio de la sociedad”.
Tres soluciones concretas
El proyecto trabaja con hongos de los géneros Pleurotus, Trichoderma y Ganoderma, que permiten generar tres soluciones de alto impacto:
- Alimentos: setas comestibles frescas o procesadas, con potencial de comercialización e industrialización.
- Bioinsumos: productos que mejoran la calidad de los suelos y protegen los cultivos.
- Biomateriales: sustitutos biodegradables del plástico de un solo uso, aplicables en embalajes, empaques y productos decorativos.
Impacto. La investigación se nutre de residuos agroindustriales como la poda de rosa de Jamaica en Bagaces, la pipa en Guápiles, el rambután, la piña, la palma africana en la zona sur y la broza del café doméstico, además, de los ya mencionados residuos orgánicos domiciliarios, materiales, que normalmente se desperdician y que son transformados en productos de valor agregado mediante fermentación en estado sólido.
Sánchez señaló que el proyecto también fortalece las competencias de la UNED en biotecnología aplicada y sostenibilidad, consolidando su papel como líder en la investigación de tecnologías verdes.
“Para el LICE, representa una oportunidad de innovación en prácticas de laboratorio y formación de estudiantes en técnicas avanzadas de biotecnología y transferencia tecnológica”, concluyó el coordinador e investigador de la UNED.


