El hito respalda un esfuerzo sostenido para apoyar la producción forestal, la restauración ecológica, la conservación de especies, la protección de fuentes de agua y la recuperación de áreas estratégicas para la biodiversidad nacional, aspectos instaurados en la Ley N.º 449 de Creación del Instituto, de 1949.
En 1956, la Institución impulsó la protección de la cuenca del Reventazón. Cuatro años después, estableció el vivero forestal de La Garita (Alajuela) y la Oficina de Propiedades y Reforestación. Durante ese primer año, produjo 40.000 árboles para proyectos de reforestación y donaciones a escuelas y colegios.

A esta labor de restauración se sumaron los viveros de Cachí (Cartago) y Tronadora (Guanacaste). De esa forma, los viveros forestales del ICE se convirtieron en sostén de los proyectos hidroeléctricos, con un aporte paralelo a la restauración ecológica, la educación ambiental y la conservación de especies.
“El árbol 25 millones simboliza una historia que congrega compromiso, ambiente y energía. Cada árbol producido por el ICE se destina a proteger el agua, recuperar suelos, dar refugio a la fauna y fortalecer los ecosistemas que sostienen la vida y la matriz eléctrica del país”, indicó Marco Acuña, presidente de Grupo ICE.
En 2024, los viveros del ICE produjeron cerca de 510.000 árboles, de especies como cedro amargo, cocobolo, nazareno, ron ron, guayacán real, cristóbal, guachipelín y almendro de río. De estos, 77.000 correspondieron a especies en peligro de extinción o a poblaciones reducidas, mientras que 172.000 se destinaron a la restauración.
Los árboles provenientes de los viveros del Instituto son producidos y entregados a acciones de sostenibilidad que involucraron a instituciones públicas, municipalidades, universidades, asociaciones comunales, centros educativos, empresas privadas, organizaciones ambientales y comunidades de las siete provincias.



