En las elecciones municipales del 2016, solo un 14,8% de mujeres ocuparon el puesto de alcaldesas, un 43,43% de mujeres en las regidurías y un 27,2% de mujeres como síndicas en propiedad. Proporcionalmente a la inversa, un 87% de mujeres ocuparon los puestos de Vice alcaldía primera, un 17,7% de Vice alcaldía segunda y un 72,9% de mujeres como síndicas en suplencia. Para las autoridades del INAMU esos resultados demuestran la necesidad de definir las reglas claras, para que las mujeres obtengan el derecho efectivo a estar en todos los espacios de forma paritaria, especialmente, en las alcaldías.

De no contar con un mecanismo definido para el nombramiento de candidaturas para las alcaldías, una vez más volveremos a tener resultados desalentadores para la igualdad efectiva, lo que incide en el derecho a la participación de las mujeres en los puestos de toma de decisión y en el concepto de desarrollo local inclusivo” de esta manera Patricia Mora Ministra de la Condición de la Mujer y Presidenta Ejecutiva del INAMU hace un llamado al Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) para que se pronuncie respecto al principio de paridad instaurado en las Reformas al Código Electoral 2009.

La jercara externó su preocupación ya que a un año de las próximas elecciones municipales, aún se está a la espera de que el Tribunal se pronuncie respecto a la obligatoriedad de la aplicación del principio de paridad y alternancia por parte de los partidos políticos. Mora solicitó al Presidente del TSE emitir normativa en función del cumplimiento del espíritu del principio y la democracia paritaria.

Más allá de una meta cuantitativa, la paridad constituye un propulsor determinante de la democracia en su sentido más amplio, pues es una apuesta a generar cambios culturales hacia la igualdad efectiva en todos los espacios y hacia la erradicación de toda forma de exclusión estructural de las mujeres”, enfatizó la Presidenta Ejecutiva del INAMU.

Patricia Mora agregó que en los resultados de los procesos electorales en los que se ha puesto en aplicación el principio de paridad instaurado en las Reformas al Código Electoral dan cuenta que, si no se emite normativa clara y con mecanismos definidos, no se alcanzará la igualdad efectiva entre mujeres y hombres en los espacios de toma de decisión.