Mujeres del CAI Vilma Curling harán prendas gracias a una alianza entre el Ministerio de Justicia y Paz, el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) y la empresa privada.

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El uniforme penitenciario regresará al sistema después de más de 50 años.

Los privados de libertad más peligrosos del país pronto vestirán uniforme sin costo para los costarricenses.

El Ministerio de Justicia y Paz anunció la medida para la población penitenciaria que integra el circuito de alta contención.

Este proyecto es posible gracias a un esfuerzo conjunto con el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA), la empresa privada y el trabajo que realizan las mujeres del Centro de Atención Institucional (CAI) Vilma Curling Rivera.

Costo cero para los contribuyentes

La materia prima será aportada por empresas privadas mediante programas de responsabilidad social, mientras que el INA brindará el acompañamiento técnico para el proceso de confección.

Las encargadas de elaborar los uniformes serán privadas de libertad que laboran en el taller textil del CAI Vilma Curling Rivera, donde actualmente operan 26 máquinas de coser con capacidad para producir hasta 12.000 prendas mensuales.

En una primera etapa se confeccionarán alrededor de 5.000 prendas, suficientes para dotar con al menos dos uniformes a cada uno de los más de 2.000 privados de libertad que actualmente forman parte de los circuitos de alta contención del sistema penitenciario nacional.

Orden, disciplina y máxima seguridad

Los privados de libertad que sean trasladados al Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado (CACCO) vestirán exclusivamente uniforme naranja y no podrán portar prendas provenientes del exterior.

Asimismo, se valora que los demás circuitos de alta contención ubicados en distintos centros penitenciarios del país incorporen el uso de uniformes como parte de un modelo que fortalece el control institucional, la disciplina y la seguridad dentro de los establecimientos penitenciarios.

El ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar Vargas, explicó que esta medida responde a estándares internacionales de seguridad y permitirá fortalecer el funcionamiento del sistema penitenciario.

Los uniformes representan orden, máxima seguridad y disciplina. También representan un Gobierno que trabaja en equipo y una alianza con la empresa privada para que esta medida no les cueste un solo colón a los costarricenses», afirmó el jerarca.

Aguilar añadió que el uso del uniforme facilitará la identificación de los privados de libertad, mejorará los procesos de requisa por parte de la Policía Penitenciaria, reducirá el comercio interno de ropa y reforzará los mecanismos de control propios de alta contención.

Un cambio histórico

La implementación de esta iniciativa marcará un hecho histórico para el sistema penitenciario costarricense.

Costa Rica volverá a uniformar a una parte de su población penitenciaria después de más de 50 años, ya que la última experiencia de este tipo se registró durante la década del 70, en la antigua Penitenciaría Central, San José (actual Museo de los Niños).

Con esta medida, el Ministerio de Justicia y Paz continúa consolidando el modelo de alta contención que acompañará la próxima entrada en funcionamiento del Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado (Cacco), destinado a albergar a los privados de libertad de mayor perfil criminal y peligrosidad del país.

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