La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) proyecta invertir ₡6 335 millones en medicamentos para tratar la esclerosis múltiple durante 2026, un aumento de casi ₡814 millones respecto a 2025, debido principalmente al crecimiento en el uso de terapias biológicas de alta eficacia para pacientes con formas recurrentes y progresivas de la enfermedad.
“La esclerosis múltiple es un trastorno neurológico crónico que afecta el sistema nervioso central y puede provocar dificultades motoras, problemas visuales, alteraciones cognitivas y discapacidad progresiva. El tipo más frecuente es la esclerosis múltiple remitente-recurrente, presente en aproximadamente el 85% de los pacientes, mientras que entre un 10% y un 15% desarrolla la variante primaria progresiva», destacó el comunicado de prensa.
De acuerdo con datos institucionales, la mayor inversión para 2026 corresponde al medicamento ocrelizumab, utilizado en pacientes con esclerosis múltiple recurrente-remitente y primaria progresiva. Solo este fármaco representará una compra estimada de ₡295 millones.
Además, la cantidad de pacientes que recibirán ocrelizumab pasará de 207 en 2025 a 330 en 2026. En el caso de ofatumumab, otro anticuerpo monoclonal de alta eficacia, los tratamientos aumentarán de 83 a 100 pacientes.
El gerente de Logística de la CCSS, el Dr. Esteban Vega de la O, explicó que el crecimiento en la inversión responde al acceso a terapias más complejas y dirigidas para personas con evolución clínica avanzada o con falla terapéutica a otros tratamientos, y que dicho acceso obedece a procesos de negociación que permiten mejorar las condiciones de compra y garantizar el acceso a los pacientes que los requieren.
Actualmente, la institución dispone de varias líneas terapéuticas según el tipo y evolución de la enfermedad. Entre ellas figuran interferones como primera línea para casos recurrentes-remitentes, fingolimod para pacientes con reacciones adversas al interferón y siponimod para esclerosis múltiple secundaria progresiva. El lineamiento institucional vigente también contempla medicamentos para situaciones específicas, como cladribina y natalizumab.
El Dr. Vega indicó que uno de los principales retos es garantizar la continuidad en terapias de alto costo que requieren seguimiento especializado y abastecimiento sostenido.
“La esclerosis múltiple no tiene cura, pero sí tratamientos que pueden modificar el curso de la enfermedad, disminuir brotes y retrasar la discapacidad. Por eso, el acceso oportuno resulta determinante para los pacientes”, agregó.
El Día Mundial de la Esclerosis Múltiple se conmemora cada 30 de mayo por iniciativa de la Federación Internacional de Esclerosis Múltiple (MSIF), con el objetivo de visibilizar esta enfermedad neurológica, crónica y autoinmune que afecta a millones de personas en el mundo y que puede provocar problemas de movilidad, visión, equilibrio y otras afectaciones neurológicas progresivas.



