Por Rocío Briceño
Consultora, Coach Gerencial & Docente UCR

Desde pequeños se nos dice que tenemos que ser exitosos, nunca falta aquel punto de referencia que nos señalan de alguien exitoso: un primo, una tía, un vecino… un amigo.

Conforme vamos creciendo se nos enseña que el éxito es un resultado y en administración de proyectos se define como proyecto exitoso cuando consigue los objetivos y beneficia a los interesados, completándolo dentro de sus dimensiones de alcance, tiempo, costo, calidad, etc.

La RAE presenta tres definiciones de éxito:

  1. Resultado feliz de un negocio, actuación.
  2. Buena aceptación que tiene alguien o algo.
  3. Fin o terminación de un negocio o asunto.

Y es así, como poco a poco vamos interiorizando el éxito como un resultado que se da al final de algo, entonces se trabaja, se planea y se ejecuta con la mente fija en el objetivo final.

En el mundo de los emprendedores y pequeños empresarios, el éxito se mide tanto en el objetivo como en el aprendizaje.

Recuerde que el emprendedor va abriéndose paso conforme va aprendiendo y diseñando su negocio, por lo que el aprendizaje es el mayor de los resultados al cerrar un año.

¿Qué pasaría si dejamos de pensar en el final y empezamos a preocuparnos por las experiencias que se dan cada día?

¿Quizá, seríamos más conscientes, más flexibles o más abiertos a otros puntos de vista?

¿Qué tal si usamos más el lápiz y menos el lapicero?

¿Podríamos escribir y corregir en caso de ser necesario sin tanto dolor?

Los emprendedores vivimos más de la resiliencia y nuestra capacidad de adaptación que de una métrica fija de éxito basada en el resultado de un periodo fiscal, por lo que si usted es de los que cerró el año y no obtuvo el número que buscaba: analice tranquilamente que aprendizaje tiene y qué medidas puede tomar para mejorar.

Si por el contrario usted cerró el año con muy buenos números: piense con la cabeza fría en cómo va a invertir ese dinero, ¡no lo gaste todo!

Las organizaciones necesitan reglas y procesos, controles financieros y tributarios para asegurar el buen funcionamiento. Sin embargo, cuando hablamos de personas el éxito también está en el camino y en la experiencia.

ad

Los procesos son nuestros amigos cuando entendemos que nos sirven para crear y no para restringir.

El éxito está en toda la interacción incluyendo la flexibilidad y los cambios, se conjuga en presente y no solo en futuro.

¡Le deseo una felíz navidad y un próspero año nuevo!