Heredia es la provincia del país con  la mayor cantidad de femicidios registrados este 2018. Según estadísticas del Instituto Nacional de las Mujeres (INAMU) en lo que va de este año se han registrado 18 femicidios, 4 de ellos se ejecutaron en los cantones de Belén, Barva, San Isidro y Sarapiquí.

En febrero de este año perdió la vida María Paula Vargas Murillo de 19 años de edad (Barva), en marzo fue asesinada Miriam Andrea Fernández Vallejo de 20 años (San Isidro),  Grettel Solano Solano de 33 años fue asesinada en junio (Belén) y la cuarta víctima de femicidio se registró recientemente, el 21 de octubre, identificada como Marilyn Rojas Jiménez de 44 años (Sarapiquí). Ellas junto a 14 féminas más perdieron la vida en manos de hombres.

De esta manera, la provincia de Heredia encabeza la lista con el mayor número de femicidios (4),  seguida por Alajuela, Limón y Puntarenas con un registro de 3 femicidios cada una. Mientras que Cartago y Guanacaste contabilizan 2 casos cada una  y San José 1.

De acuerdo al Observatorio de Género del Poder Judicial el tipo de arma de predominio para cometer el asesinato fue el arma blanca. La mayoría de las mujeres víctimas de femicidio eran madres de familia, más de 21 personas quedaron huérfanas con un predominio de menores de edad.

El femicidio es la más grave de las violencias de género, en la cual una mujer es asesinada, por su condición de mujer, usualmente a manos de su pareja actual o pasada, o de otro hombre con quien no tuvo una relación de pareja.

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El artículo 21 de la Ley de Penalización de la Violencia contra las Mujeres sanciona el femicidio con una pena de 20 a 35 años de prisión a quien dé muerte a una mujer con la que mantenga una relación de matrimonio, en unión de hecho declarada o no. Por otra parte en la Convención Belem Do Pará se sanciona el femicidio ampliado,  es decir las muertes violentas de mujeres, por género, en dónde no había una relación de matrimonio o unión libre, por ejemplo las muertes durante el noviazgo, después después de un divorcio o durante un ataque sexual.