El Conservatorio de Castella figuró entre los ocho centros educativos que se beneficiaron del convenio entre el Ministerio de Justicia y el Ministerio de Educación (MEP). La iniciativa involucró trabajos de mantenimiento en infraestructura escolar con el apoyo de privados de libertad.
Las labores en este centro educativo se ejecutaron con el apoyo de cuadrillas del programa Cero Ocio del Ministerio de Justicia y Paz, específicamente a cargo de privados de libertad de la Unidad de Atención Integral Reynaldo Villalobos Zúñiga, de San Rafael de Alajuela.
En el Conservatorio de Castella, las cuadrillas desarrollaron labores de mantenimiento general, pintura de aulas, limpieza y recuperación de zonas verdes, aprovechando las vacaciones de medio periodo para que más de 1.000 estudiantes regresarán a la institución en mejores condiciones.
“Actualmente contamos únicamente con dos funcionarios para atender el mantenimiento de toda la infraestructura del Conservatorio. Este apoyo representa un beneficio para nuestra comunidad educativa», afirmó Karla Venegas Segura, administradora de la Junta Administrativa del Conservatorio de Castella.
La iniciativa pretende optimizar el uso de los recursos públicos y contribuir al mejoramiento de la infraestructura educativa.
Según estimaciones realizadas por las autoridades del Castella, contratar una cuadrilla de entre diez y quince operarios para ejecutar estas labores representaría un costo cercano a ¢20.000 a ¢25.000 diarios por trabajador, considerando salarios, cargas sociales y demás obligaciones patronales. Esto significa que una cuadrilla promedio de diez trabajadores durante diez días tendría un costo aproximado de entre ¢2 millones y ¢2,5 millones.
El programa Cero Ocio, impulsado por el Ministerio de Justicia y Paz, transforma el tiempo de encierro de los privados de libertad en trabajo productivo y formativo. El objetivo es erradicar la ociosidad en las cárceles, fomentando la disciplina, la rehabilitación y la retribución a la sociedad.

Además del Castella, se realizaron labores en la Escuela Abelardo Rojas en San Carlos, el CTP de Puntarenas, el CTP de Liverpool en Limón, la Escuela Cocorí en Cartago, la Escuela Enrique Pinto y el Liceo de San Rafael en Alajuela, así como en el centro educativo Hernán Rodríguez en Pérez Zeledón.




