SHIFT Latam Porter Novelli publicó el informe “Presencia digital, agenda mediática y reacción pública hacia las candidaturas presidenciales”, un análisis integrado que examina cómo se construye la imagen pública digital de seis candidaturas a partir del recorrido entre redes sociales (Facebook e Instagram), cobertura de noticias digitales y comentarios del público.

El estudio analiza el periodo entre octubre de 2025 y el 20 de enero de 2026 y se enfoca en las candidaturas de Álvaro Ramos (PLN), Ariel Robles (FA), Claudia Dobles (Agenda Ciudadana), Jose Aguilar (Avanza), Juan Carlos Hidalgo (PUSC) y Laura Fernández (PPSO).

En un entorno donde el mensaje compite minuto a minuto, la reputación no se define solo por lo que una candidatura dice en sus redes, sino por lo que los medios amplifican y lo que las audiencias resignifican en público. Entender esa cadena, de origen, encuadre y reacción, es clave para interpretar el pulso real de la conversación política”, señaló Rodrigo Castro, CEO de SHIFT Latam Porter Novelli.

Entre los principales hallazgos destacados sobre agenda mediática y reacción pública, el informe identifica que aunque existe una concentración marcada de Laura Fernández dominando el período con más de mil menciones, superando por más del triple a cualquier otra candidatura (en un segundo nivel aparece Álvaro Ramos), la conversación de la candidata Fernández concentra la mayor polarización.

Un ejemplo de esto es que en notas asociadas a seguridad, cerca de la mitad de los comentarios son negativos, con un bloque también significativo de apoyo. Este es un fenómeno que se evidenció en el análisis pues cuando el discurso en redes coincide con los ejes de mayor noticiabilidad, aumenta la presencia mediática, pero también crece la polarización: la visibilidad suele venir acompañada de mayor intensidad emocional y menor control de la discusión. Cuando un eje se impone, tiende a absorber o desplazar otros mensajes, incluso si la candidatura intenta diversificar su narrativa.

Para el caso de Claudia Dobles, el análisis refleja que enfrenta una recepción predominantemente crítica. La negatividad está asociada principalmente a cuestionamientos sobre estilo técnico, liderazgo y vínculos con gobiernos anteriores, incluso cuando las noticias abordan propuestas concretas. Al mismo tiempo, se observa un bloque consistente de comentarios positivos que valoran su capacidad de gestión, su enfoque programático y la idea de proyecto colectivo que impulsa, aunque con menor intensidad emocional.

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Para Álvaro Ramos Chaves, la negatividad se concentra más en el partido que representa que en su figura individual. Junto a ese rechazo estructural, aparece una franja de comentarios positivos que destacan su experiencia, su perfil técnico y su capacidad para administrar el Estado, especialmente en noticias vinculadas a gobernabilidad y gestión.

Ariel Robles Barrantes muestra una conversación más equilibrada. El respaldo se expresa en términos de coherencia, fiscalización y trayectoria política, mientras que las críticas provienen principalmente de sectores ideológicamente opuestos.

En el caso de Juan Carlos Hidalgo, predomina un clima neutro, pero acompañado de una proporción relevante de comentarios positivos vinculados a sus propuestas y a su tono moderado. La baja polarización refleja tanto menor rechazo como entusiasmo, lo que se traduce en una conversación menos intensa pero más evaluativa.

Jose Aguilar Berrocal tiene una conversación marcada por la neutralidad, pero con señales iniciales de valoración positiva. Los comentarios expresan curiosidad y apertura, más que rechazo, consistentes con una candidatura aún en proceso de instalación publica.

Otro gran hallazgo del análisis es que publicar más no garantiza mayor impacto: las candidaturas más activas en redes no necesariamente generan más reacción ni trasladan mejor su mensaje a la agenda mediática; pesa más la eficiencia por publicación y la claridad del eje narrativo».

En candidaturas asociadas a partidos con trayectoria, la conversación digital suele organizarse más por lo que el partido representa (memorias, rechazos o apoyos) que por propuestas o atributos personales del candidato, condicionando la evaluación pública.

Nota: este análisis no interpreta la intención de voto.

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