Las 00:00 horas del 26 de mayo se convirtió en un día histórico para Costa Rica y el mundo, segundos antes el escenario de cuenta regresiva semejaba la celebración de un año nuevo,  el conteo eufórico de 5,4,3,2,1 encerraba lágrimas de felicidad para quienes al fin vieron como Costa Rica se posicionaba como el país número 29 del mundo en eliminar su prohibición al matrimonio entre personas del mismo sexo y el primero en Centroamérica en legalizarlo. 

El camino para alcanzar tal reconocimiento no fue fácil. El 19 de mayo del 2016 la entonces vicepresidenta de la República, Ana Helena Chacón elevó una opinión consultiva ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), en la cual le solicitaba establecer los alcances de los derechos de convivencia para las personas de identidad sexual diversa. El actor intelectual de la consulta es el abogado Diego González Fernández quien en ese entonces trabajaba en la Dirección Jurídica que comandaba en la casa de gobierno el jurista Marvin Madrigal. 

Diego fue el actor intelectual y yo la cómplice política, pero es una lucha que han dado y siguen dando miles de personas en el mundo, hay incluso quienes han perdido la vida sin ver el resultado y hay que darle el lugar a los verdaderos protagonistas” aseveró Ana Helena Chacón, actual embajadora de Costa Rica en España. 

Ante la consulta de Costa Rica, la Corte IDH se pronunció hasta el 9 de enero del año  2018: “Los Estados deben garantizar el acceso a todas las figuras ya existentes en los ordenamientos jurídicos internos, para asegurar la protección de los todos los derechos de las familias conformadas por parejas del mismo sexo, sin discriminación con respecto a las que están constituidas por parejas heterosexuales”. La Corte indicó que Costa Rica y todos los países miembros del Pacto de San José, deben garantizar a las parejas del mismo sexo todos los derechos existentes en la legislación, incluido el derecho de la figura de matrimonio.

El pronunciamiento generó un escenario de polarización y debate en el país, en el cual algunos  pretendían traerse abajo el matrimonio igualitario, lo que motivó a activistas a solicitar la postura de la Sala Constitucional, sin embargo, en el fallo  declaró inconstitucionales los artículos 242 del Código de Familia, así como el artículo 4 inciso m) de la Ley de la Persona Joven, que prohibía expresamente los matrimonios entre personas del mismo sexo y además otorgó a la Asamblea Legislativa un plazo de 18 meses para readecuar el marco jurídico. 

Desde el Congreso algunos diputados continuaron con los intentos por frenar el matrimonio igualitario, sin embargo, el 26 de mayo del año 2020, es decir, dos años y casi cinco meses después de aquel 9 de enero (pronunciamiento de la Corte IDH) Costa Rica destaca en el mundo por anunciar la  entrada en vigencia del matrimonio igualitario. 

No puedo evitar sentir una emoción enorme. Vivir cada día la opresión de la gente en tantos ámbitos por mi orientación sexual, el perder ascensos en trabajos que quedaban en manos de homofóbicos que se escudan detrás de una religión, vivir como una ciudadana de segunda aún cuando pago exactamente lo mismo que una persona heterosexual. Vivir el temor de perder a mis seres amados, padres, amigos, en fin. Esto es una gran victoria para nuestra comunidad, para nosotros que hemos llorado y hemos sufrido esta negación de derechos que hoy acaba para siempre. Gracias a Dios (sí Dios) por que nos ha visto con misericordia un día más y me permite ser testigo de esta nueva era de mi país” exaltó con emotividad las costarricense Adelina López.

Según datos de Registro Civil, un total de 55 parejas están a la espera de las inscripción de su matrimonio, tras haberse casado en Costa Rica o el extranjero. 

Fotografía ilustrativa, tomada de internet.