Niñas con síndrome de down, con dificultades para caminar y hablar,  autismo y sordera profunda participaron en el Certamen “My Little Princess”. La convocatoria  decidió romper con los estereotipos comunes de los concursos de belleza para dar paso a una participación inclusiva cargada de mucha convicción, entrega y cariño.

El certamen logró la participación de varias niñas de distintos cantones de la provincia herediana. Una de ellas fue Ashley Jimena Pérez, una niña de 6 años de edad quien tiene microcefalia, no habla, no camina y tiene una parálisis cerebral imparcial.

A Ashley Jimena la han operado seis veces de los ojos, también del intestino y aunque ella no camina, esto no fue impedimento para que le dieran oportunidad de participar; siempre he dicho que los límites están en la mente y mientras yo tenga mis manos, mis piernas y mi boca buenas, seguirán siendo las de ella, porque hasta donde yo pueda le entregaré  mi apoyo incondicionalmente” comentó Olga Ramos, mamá de Ashley.

Ella en el certamen estaba muy feliz, no habla pero lo demostraba con su sonrisa, una como mamá entiende por gestos y señales como se sienten. En el concurso conocimos  otras experiencias y casos de familiares que como uno luchan día con día, se aprende a valorar más; cuando se tiene a una persona especial se aprende de ellos todos los días” agregó Ramos.

Se trató de una iniciativa para trabajar la inclusión en el cantón de San Pablo y la provincia de Heredia; meses atrás San Pablo fue declarado un cantón libre de discriminación y surgió la idea de organizar este certamen con niñas con discapacidad. El jurado no evalúo belleza, sino simpatía, sonrisa, pasarela y un vestido con aseo y decoro” enfatizó  Hazel Aguirre, organizadora del certamen y regidora municipal de San Pablo de Heredia.

Paulita es síndrome de down y tiene 16 años; hace poco perdimos a mi esposo y  veníamos en un estado de depresión; este certamen nos sacó un poco de lo que estábamos pasando, para nosotros fue todo tan especial, fue lindo llevarla a ensayar, a que se preparara y compartiera con otras compañeritas. Al finalizar el concurso y regresar a casa, ella venía feliz, era como una navidad, abriendo regalos y decía una y otra vez que ella era una princesa” comentó Rosa Salas al periódico Velero Informativo.

Se eligieron 3 finalistas, el primer y segundo lugar fue para Katherine Francheska Fernández y María José Ulate, ambas con síndrome de down y el tercer lugar lo ocupó Valeria Sánchez quien tiene sordera profunda, pero todas las participantes fueron nombradas princesas y recibieron una corona, cinta y premios, gracias al aporte de los patrocinadores.